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Alejandra Xanic von Bertrab

Alejandra Xanic von Bertrab

Discreta, entregada a su trabajo, al margen de las redes sociales y con una agenda muy ajetreada. Es la periodista mexicana
freelance Alejandra Xanic von Bertrab. Su trabajo sobre la red de corrupción y los sobornos multimillonarios detrás de la rápida
expansión por todo México de la multinacional Wal-Mart, publicado en The New York Times en 2012, le valió, junto al
estadounidense David Barstow, el premio Pulitzer en la categoría de Periodismo de Investigación. Apasionada de los temas
cercanos a la gente y a la naturaleza, entusiasta de las investigaciones exhaustivas, se define a sí misma como reportera de
“largo aliento”. Empezó su carrera hace más de dos décadas en Guadalajara en el periódico Siglo 21 y ha cubierto temas
vinculados al tráfico de drogas, la corrupción estatal, los asesinatos políticos y los derechos humanos.


Hace tres años Alejandra Xanic participó como miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) en un
trabajo sobre el uso de plaguicidas prohibidos en la siembra de tabaco en Nayarit, occidente de México. Ha trabajado para
diarios mexicanos como Reforma y Milenio, y revistas como Gatopardo y National Geographic. Se ha convertido en una de las
mayores expertas en el uso de la plataforma del Instituto Federal de Acceso a la Información, que fomenta el uso de las leyes de
Transparencia y promueve el modelo de gobierno abierto.
En una entrevista telefónica concedida desde Ciudad de México a MasInvestigacion, Alejandra Xanic von Bertrab cuenta cómo ha
revelado esta compleja historia de corrupción y lo difícil que es que los editores se comprometan con investigaciones de largo
recorrido.

¿Cuál fue el origen de la investigación sobre Wal-Mart que le valió el Pulitzer 2013?
La historia arranca con un tip que llega a David Barstow, reportero de The New York Times. Se trata de una de estas
investigaciones que comienzan con una revelación. En 2005, un ex ejecutivo de Wal-Mart había referido a la abogada de la oficina
central de la compañía en Bentonville, Arkansas, cómo lo había hecho para ejercer en México. En esta descripción había una trama
de uso de sobornos para pagar autorizaciones de construcción, para ahorrarse trámites o para acortar tiempos. A raíz de esto, la
compañía abrió una investigación interna que no se concluyó, no hubo consecuencias, se tapó.


Empezamos nuestra investigación, la pista se convirtió en una hipótesis de trabajo y pasamos un buen tiempo buscando la manera
de corroborar que lo que decía ese ejecutivo era cierto.
¿Cuánto tiempo duró la investigación?
Duró un año y medio repartido en distintas etapas. En la legislación de Estados Unidos, las compañías transnacionales tienen que
hacer confesión ante el Departamento de Justicia cuando algunas de sus subsidiarias haya podido cometer un delito. La razón de
peso que hacía que esta filtración fuera relevante desde el primer momento era que Wal-Mart había violado la ley. Había que
encontrar indicios de que no lo había reportado. Una vez que nosotros corroboramos lo básico de esta idea, pudimos ver que
nuestra hipótesis de trabajo era sostenible y empezamos a dedicar mucho tiempo sobre el terreno para verificar que esta
corrupción podía haber existido.
¿Cuáles fueron las dificultades y los retos a los que han tenido que enfrentarse?
Lo difícil aquí es que la corrupción no deja recibo, no hay una firma en papel del funcionario que recibe el soborno. Entonces
tuvimos que aprender leyes y reglamentos de construcción, medio ambiente, servicios públicos y patrimonio histórico para
entender qué tipo de normas, procedimientos y permisos eran los que trataba de sobrepasar o violar la compañía al construir
nuevas sucursales.


Hicimos una búsqueda muy exhaustiva por todo el país, ahí donde el gigante norteamericano había levantado tiendas entre 2002 y
2005 en lugares emblemáticos o no. La compañía había estado extendiéndose por todo el país, en grandes ciudades y en pueblos
menores. En los años en los que nosotros investigamos hubo un crecimiento vertiginoso de apertura de tiendas de Wal-Mart. Se
llegó a abrir una tienda por día. Teníamos que buscar los patrones y encontramos una colección muy importante de documentos
internos de la empresa y lo que comprobamos es que allí donde presumiblemente había un pago, allí mismo había habido un
problema.
¿Cuánto dinero costó esta investigación y cómo suele financiar sus reportajes?
No sé exactamente. Muy pocos medios emprenden una investigación de este tipo, tan larga, en dos países, con dos reporteros.
Incluso para The New York Times fue una decisión dura apostar para esta historia. Estaban bastante seguros tratándose de la
cadena de supermercados más grande del mundo, del mayor empleador de México y que, además, estaba creciendo muchísimo de forma
sospechosa. Para este reportaje me contrató The New York Times y ellos pagaron todos los trámites, los documentos de registro de
propiedad, las copias, los viajes.


¿Hay una buena relación entre lo que trabaja y lo que gana?
En los medios tradicionales es muy difícil lograr que los editores se comprometan con la investigación de proyectos de más largo
aliento. Prefieren centrarse en historias de pocas semanas. Voy por libre, quizás por eso he estado entrando y saliendo de
redacciones. Cada vez que siento que tengo algo que contar por fuera, salgo de ellas. Mi método para financiar las
investigaciones es precario y no es para presumir. Hago crónicas, edito textos, hago pequeños reportajes más a corto plazo y con
eso voy financiándome las investigaciones que más me interesan. En México no importa que un reportaje te haya tomado dos semanas
o seis meses, te van a pagar la misma tarifa y quizás no te da para vivir ni un mes. Pero así hago lo que me gusta: reportajes
profundos y exhaustivos.
¿Qué es lo más difícil de hacer en Periodismo de Investigación en México?
Ahora el Periodismo de Investigación es un género muy conocido porque ha habido muchas noticias sobre el tema. Hacer reportajes
sobre narcos, criminales, corrupción, nos deja cada vez más vulnerables a los reporteros y cada vez son menos solidarios los
medios. En los últimos años, en México ha habido más muertes de periodistas que nunca. Todo esto está asociado a la violencia
tan dura del negocio de la droga.
En otros sectores estamos todavía explorando. El Periodismo de Investigación sobre los políticos y de los “sospechados comunes”
por así llamarlo, ha sido un campo más seguro donde trabajar hasta hoy, mientras que un terreno pantanoso es aquel donde reina
el crimen organizado. Personalmente, en esta investigación sobre Wal-Mart no me sentí en ningún momento amenazada o en peligro.
Trabajamos muy protegidos y, además, fuimos siempre muy honestos y muy francos. La gente implicada o la que podía tener algo que
perder a raíz de esta investigación tuvo siempre la posibilidad de explicarse y defenderse.
¿Qué repercusiones ha tenido la publicación de este reportaje tanto en los medios de México y de Estados Unidos como para la
empresa Wal-Mart?
La serie de reportajes que se publicó, provocó que se abriera una investigación por parte del Departamento de Justicia de los
EEUU. También ha hecho que Wal-Mart invirtiera muchísimo dinero para contratar abogados, contables, para sumarse a la
investigación y ver la manera de cómo ha crecido en México y en otras filiales de todo el mundo. Hubo una fuerte reacción de los
accionistas de la compañía. Su valor registró una caída muy grande en bolsa. En México no hubo implicaciones a nivel jurídico
para la compañía porque aquí delitos como corrupción, cohecho o similares tienen una vigencia de cinco años y en la
investigación hablamos de hechos que pasaron en 2004.
¿Cómo ha cambiado su vida después de haber ganado el Premio Pulitzer?
Estoy dando muchas charlas por toda Latinoamérica porque este reportaje se hizo gracias a un uso muy intenso de las leyes de
Transparencia y del derecho del ciudadano da tener acceso a la información pública. He estado muy activa diseminando mis
consejos, queriendo compartir lo que hemos aprendido con esta historia. Cabe destacar que ahora en México hay una ciudadanía más
atenta y vigilante de lo que ocurre en su entorno.
Después de haber estado tanto tiempo “guardada” con el tema del Wal-Mart, me voy a tomar un tiempo antes de volver a otras
historias. Actualmente estoy reflexionando acerca de cómo seguir haciendo reportajes, pero de una manera más sostenible.

 

 

 

 

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