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Eloísa Álvarez Guedes (1916-1993)

Eloísa Álvarez Guedes (1916-1993). Actriz de radio, televisión, teatro y cine. Desarrolló gran versatilidad y se destacó sobremanera en la comedia.
Nació el 7 de octubre de 1916 en Unión de Reyes, provincia Matanzas. Hija de Conrado Simeón Álvarez Hernández y Rosa Guedes Fernández; fue la mayor de siete hermanos: Félix Ramón, Roberto, Conrado, Hilda, Guillermo y Rafael. Aunque desarrolló su carrera artística en la capital nunca olvidó su tierra porque fue allí donde nació su pasión por el teatro. Desde niña cantaba, bailaba y declamaba las décimas que escribía su mamá.
Su amor por las tablas le vino de un matrimonio de españoles, Jesús y Pilar, quienes además la ayudaron a formar la primera Orquesta Sinfónica Femenina de Unión de Reyes. Eloísa siempre se caracterizó por una gran timidez que solo desaparecía cuando ascendía al escenario. Contaba que una vez perdió una oportunidad de trabajar en la emisora Mil Diez porque su retraimiento le impidió ni siquiera intentarlo.
Desarrolló múltiples trabajos para ganar el sustento, fue obrera en una fábrica de añil, en una fábrica de confecciones y taqui-mecanógrafa en el periódico Hoy.
En 1942 se unió al elenco del Teatro Popular de Paco Alfonso. Participó en algunos ensayos de la obra Sancho Panza en la Ínsula Barataria que esta compañía iba a representar, pero problemas de trabajo le impidieron participar en la puesta en escena.
A principio de los años cuarenta se inició en la emisora radial Cadena Roja y más tarde pasó a Radio Progreso, donde por mucho tiempo no pudo cobrar por sus actuaciones. Para esta emisora representó papeles dramáticos y humorísticos que la posicionaron como una de las grandes de la actuación cubana. En 1953 se presentó por vez primera en la televisión en el programa Audiencia Pública dirigido por Humberto Bravo.
Uno de los más importantes programas televisivos en los que trabajó, fue San Nicolás del Peladero, célebre espacio humorístico que se mantuvo en la preferencia del público por más de 20 años desde finales de los cincuenta del pasado siglo. Eloísa interpretaba el personaje de “Simplicia”. Es importante decir que todas las emisiones trasmitidas durante veinte años salieron al aire en vivo. Además, en cada emisión se abordaba un tema específico. Pueden mencionarse La llegada del automóvil, Las elecciones a la alcaldía, El circo en El Peladero, El alcalde celebra su cumpleaños, La alcaldesa sale de vacaciones, Plutarco Funerario, El general mala cara, Cecilia Valdés en San Nicolás del Peladero, El sargento Arencibia asciende a coronel,El cumpleaños de Remigia, Majagua contrabandista, El ciclón platanero, entre tantos títulos correspondientes a una larga lista de libretos que son fruto del ingenio del extraordinario creador Carballido Rey.
También en la década de los cincuenta, durante un tiempo relativamente corto, fue conductora del popular espacio humorístico Detrás de la fachada, luego de que Mimí Cal dejara el programa por un contrato en el exterior. Eloísa asumió la conducción hasta que fue sustituida por Consuelito Vidal.
También trabajó para los niños. Cuando triunfó la Revolución Cubana, mientras la mayoría de sus hermanos abandonaba el país; Eloísa se dedicó a fabricar títeres de papier maché para entregarlos a los círculos infantiles como una forma de contribuir al nuevo proceso social que se gestaba en la sociedad cubana. En 1967 puso voz al popular personaje de “Chuncha”, un serial de dibujos animados creado, producido y dirigido por Gaspar González Díaz, en el cual se muestra la cotidianidad del barrio a la vez que se insertan mensajes educativos de interés social para la convivencia y los cuidados de la salud. La actriz fue seleccionada para este papel por su aval en la interpretación de papeles de “gente de pueblo”.
Fue una incansable estudiosa de sus personajes y lectora de la literatura universal y cubana. Se interesaba por diversos temas porque, según sus palabras, una buena representación “…no sólo se logra con una buena voz y correcta actuación. Yo no concibo a un profesional de la palabra, que se sitúe ante un micrófono o una cámara y no esté bien informado sobre el país y el mundo en que vivimos”.
A pesar de que prefería el drama sobre la comedia, cosechó grandes éxitos en el humorismo. Formó parte del elenco de Alegrías de sobremesa junto a Idalberto Delgado, Agustín Campos, José Antonio Rivero, Enrique Arredondo, Erdwin Fernández, Juan Carlos Romero, Antonio (Ñico) Hernández, Marta Jiménez Oropesa, Aurora Basnuevo, entre otros.
En 1965 trabajó en el programa Imagínese junto a Rosita Fornés, el cuarteto Las D’ Aidas, Armando Pico, Mario Martínez Casado, Luis Lloró y Diana Rosa Suarez, entre otros.
En el cine se le recuerda por su actuación en películas como El bautizo, rodada en la Isla de la Juventud y en San Antonio de los Baños, en 1967 y dirigida por Roberto Fandiño. El tema principal es la rivalidad y conflictos entre una familia religiosa y otra atea alrededor de un bautizo que presentará diversas situaciones humorísticas. La cinta fue robada de las bóvedas del ICAIC en 1969, y apareció doce años después cuando intentaban sacarla del país. Fue proyectada en la televisión en una sola ocasión debido al gran deterioro de un fragmento.
En 1979 formó parte del elenco de Retrato de Teresa dirigida por Pastor Vega y con Daisy Granados y Adolfo Llauradó en los roles protagónicos. Tras veinticinco años de ausencia de las tablas, en 1982 regresó con el personaje de “Amparo”, el protagónico en la obra Una Casa Colonial, de Nicolás Dorr. Ese mismo año fue parte del elenco del seriado cubano La gran rebelión, dirigido por Jorge Fuentes, que relata la historia de un combatiente de la Sierra Maestra que alcanza los grados de general y luego participa en la guerra de Angola. Aquí también trabajaron Pedro Rentería, Reynaldo Miravalles, Adela Legrá, Mario Limonta, Mario Balmaseda, Luis Alberto García, Salvador Wood y Yolanda Pujols, entre otros.
Son memorables sus personajes de guajiras, entre los que se destacan “Simplisia” y “Valeria”, basados en la sencillez y honestidad de los habitantes de los campos cubanos. Eloísa logró que el lenguaje humilde del campesino enriqueciera la comedia. Sus personajes inspirados en lo rural no se limitaron al humor. De gira por Angola, como parte de las misiones artísticas llevadas a las tropas cubanas que peleaban contra el Apartheid, tuvo que sustituir en algunas controversias al repentista Justo Vega, por motivos de enfermedad. Su extraordinario desempeño causó gran impacto en el público.
En 1983 trabajó en Si no fuera por mamá, con libretos de Enrique Núñez Rodríguez y dirección de Cuqui Ponce. En este programa compartió escenas con Erdwin Fernández, Marta del Río, Reynaldo Miravalles, e Irela Bravo, entre otros.
Eloísa Álvarez Guedes falleció el 25 de diciembre de 1993.

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