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Lupe Rivas Cacho


Lupe Rivas Cacho

Lupe Rivas Cacho, fue una tiple cómica, comediante, actriz y vedette, que desarrolló su carrera principalmente en el teatro de revista y cine mexicanos.

Nació en agosto de 1894 en Ciudad de México y falleció el 10 de junio de 1975 en la misma ciudad.

Fue muy conocida por sus filmes ¡Que bravas son las costeñas! (1955), Mi canción eres tú (1956) y Domingo salvaje (1967), aunque participó en Guitarras lloren guitarras 1965, El amor no es pecado 1965, Los hermanos Muerte 1964, Cuando México canta 1958, Viva la Juventud 1956, Club de señoritas 1956, La culpa de los hombres 1955, Mariachis 1950, El chardro y la dama 1949, Comisario en turno 1949 y La muerte civil 1918.

También participó en series de televisión como El usurero 1969 y Atormentada 1967.

Como aún ocurre en el ámbito de la farándula, del teatro,el cine y la televisión, las divas mexicanas de los años veinte y treinta tenían adictos y fanáticos que las admiraban y, en alguno caso, las adoraban. El ejército de obsesivos admiradore contaba en sus filas con no pocos críticos, reseñistas y periodistas o por casualidad el periodismo de la época se hermanaba con las actividades del teatro frívolo: ambos generaban un tipo de crítica social y ambos registraban la generación espontánea de la auténtica cultura popular.

Esta búsqueda de lo mexicano, unida a su gracia para cantar y bailas las ligeras obras mexicanas de la época, hicieron famosa a Lupe Rivas Cacho, prototipo de la desparpajada y desinhibida actriz farandulera del México de los años veinte. Su gracia, su mimética personallidad y sus puntadas ingeniosas, rápidas e ingeniosas intervenciones improvisadas en el escenario, la proveyeron de un lugar destacado en el gusto de los espectadores del teatro frívolo, el cual acogía todos los ritmos, rutinas y tonadas que surgían y se diseminaban por la música y danza popular de México.


Las técnicas de preparación de Lupe Rivas Cacho indican con creces la enorme profesionalidad de la diva. En la atención que le prestaba a las imitaciones certeras y exactas de los personajes de los barrios bajos, así como el procesamiento de sus observaciones, desembocaban en estupendas actuaciones, y ahi radicaba el gran atractivo histriónico de Lupe. Con la seguridad de que ni las imitadoras le harían sombra perdurable, la notable artista revelaba su acercamiento a los hábitos de la gente pobre, como muestra del nuevo florklore urbano.

Para la encarnación de esta clase de tipos femeninos;para la viva representación de esas mujeres, indiscutiblemente interesantes, por su porte, por sus vicios, por sus pasiones, por sus cr eencias, está la Rivas Cacho. Ahí está la artista única que por ahora nos hace sentir la sensación que recibiéramos de paso por una misérrima pulquería del barrio de la palma, o por uno de esos comercios de “tronchado” establecidos en Tepito.

De una melancólica mujer, observada por ella durante más de dos semanas, creó el p rsonaje llamado “La Grifa” (la fumadora de marihuana). Sus vestidos son idéntico: no perdió detalle en la pre entación. Y para hacer más efectiva, más realista, más completa, más exótica, antesde presentarse con ella en la escena la ha llevado largas horas a su hogar, para naturalizar sus movimientos. Era famosa por usar atuendos originales comprados a borrachos e indigentes para representar a sus personajes.

Ya en los años veinte había hecho debutar su Compañía Mexicana de Revistas de Lupe Rivas Cacho y había viajado por Cuba y Sudamérica y se presentaba con el México típico y Gauchos y Charros, obras bailables y cantadas que ofrecían un conocimiento de los requerimientos de esos países y en ello se destacaba por su grata e interpretable manera de hablar, cantar y bailar.

Después realizó una extensa gira por España con su compañía obteniendo gran éxito.

El Gran Teatro Falla de Cádiz anunciaba en la tarde del 24 de diciembre de 1932, en plena II República, la actuación de la compañía de revistas de la tiple cómica mexicana Lupe Rivas Cacho [1894-1975], antigua amante de Diego Rivera. E inmortalizada por este en 1922, como alegoría de la comedia, en La Creación, su primer mural artístico en el interior del Auditorio de la Preparatoria Nacional [después de Simón Bolívar] de la capital mexicana. Lupe, que en 1926 había salido indemne de un intento de asesinato durante una gira por Colombia, había viajado a Cádiz con su compañía tras una exitosa temporada otoñal en los teatros Eslava, Victoria y Fuencarral de Madrid. La capital gaditana formaba parte de una gira teatral por provincias. Y, como gran reclamo de esas navidades de 1932, la popular tiple se estrenaba en el primer coliseo de la ciudad con la revista titulada La Tierra de Lupe, con dos funciones, una de tarde, la llamada por entonces sesión aristocrática, y otra de noche.

Y ya suprimido del conjunto del espectáculo el cuadro motivo de escándalo. Unos años después, la tiple mexicana, amiga de José Clemente Orozco y de Ignacio Sánchez Mejías, recordaba a un periodista de su país lo acaecido en Cádiz como uno de los sucesos más desagradables de su carrera artística, pues se vio obligada ya en los camerinos, a tenerle que mostrar a los informadores locales que cubrían el espectáculo las innumerables medallas y estampas de la Virgen de Guadalupe que llevaba de forma íntima en el bolso. Y ello como prueba de su fe en la religión católica, cuestionada por el grupo de reaccionarios que intentó reventarle la representación.

Como quiera que sea, Lupe Rivas Cacho, reconocida comediante y soprano, fue una pioneera de las revistas mexicanas de sátira política, y con su propia compañía, que viajó y efectuó representacines en todos los países de habla castellana en América y en España, disfrutó de gran éxito desde finales de 1910 hasta finales de los años 50.

Vinculada romáticamente con Diego Rivera, que representó sus comedias en su mural La Creación de 1922, y con quien también hizo trabajo político y fundó el grupo Movimiento Obrero, junto con otros artistas mexicanos como José Clemente Orozco. También fue inmortalizada en la obra musical de 1925, el foxtrot “My Dear Captain”.

Lupe fue una de las actrices que fueron el corazón de la carpa y cuya voz sirvió para dar salida a las críticas y protestas de una sociedad.


Lupe anunciado los cigarros cubanos Trinidad y Hermano.

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