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Yumileidi Cumbá Jay (1975)

Yumileidi Cumbá Jay (1975). Deportista cubana del área de atletismo, especialista en impulsión de la bala. Campeona en los Juegos Olímpicos de Atenas (2004).
Yumileidi Cumbá, La bala de ébano, nació el 11 de febrero de 1975 en la ciudad de Guantánamo, de la oriental provincia del mismo nombre. Desde pequeña, mientras cursaba estudios primarios y secundarios, mostró grandes aptitudes para la práctica del deporte. Incursionó en varias disciplinas, para terminar en el atletismo. Probó entonces diferentes especialidades de lanzamiento, hasta que los entrenadores observaron que sus mejores aptitudes estaban en la impulsión de la bala. En esa etapa de formación participó con éxito en varios Juegos Nacionales Escolares.
Con solo dieciséis años pasó a engrosar las filas de la preselección cubana del deporte rey, en la modalidad de impulsión de la bala. A partir de ese momento tomó parte en la mayoría de las competencias nacionales e internacionales en las cuales su país tuvo representación, pues reunía todas las condiciones físicas para la práctica de esta difícil y técnica disciplina.
Su primer evento de relevancia fue el Campeonato Mundial Juvenil (Seúl, 1992), en el que terminó en la cuarta posición. En esas lides, tuvo una segunda oportunidad en Lisboa, Portugal (1994), donde alcanzó medalla de plata.
Ya en 1993 había enfrentado sus primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe en la ciudad boricua de Ponce, en los que había terminado en la segunda posición. Participó en otras dos lides regionales. En 1998, en la ciudad de Maracaibo, Venezuela, obtuvo la presea de oro, y, aunque no pudo defender el título en San Salvador, El Salvador (2002) -pues la representación cubana no asistió a esos Juegos- alcanzó una vez más el máximo pergamino en los Juegos Centroamericanos de Cartagena de Indias, Colombia (2006).
Yumileidi Cumbá representó a Cuba en cuatro Juegos Panamericanos. Fue medallista de bronce en Mar del Plata, Argentina (1995), y de plata en Winnipeg, Canadá (1999). Cuatro años después, en la edición de Santo Domingo, República Dominicana, se alzó con la medalla de oro. Finalmente, en Rio de Janeiro, Brasil (2007) -casi en el ocaso de su carrera deportiva-, alcanzó otra presea de plata.
Se destacó por ser una atleta perseverante en sus entrenamientos, y atenta a los secretos del difícil arte de impulsar la bala; inteligente, dispuesta y de mucho coraje.
En Campeonatos Mundiales de Atletismo al aire libre -eventos de carácter bienal, que se llevan a cabo desde hace más de dos décadas-, Cumbá alcanzó también protagonismo, aunque el estrado de premiaciones le fue esquivo. Participó en cinco eventos de esa naturaleza: Sevilla, España (1999, 6to lugar); Edmonton, Canadá (2001, 8vo lugar), París, Francia (2003), en que no clasificó a la final; Helsinki, Finlandia (2005, 6to lugar) y Osaka, Japón (2007, 12mo lugar).
Similares resultados alcanzó en Campeonatos Mundiales Bajo Techo (de invierno), en los que participó también cinco versiones, y llegó a subir al podio en una oportunidad: Maebashi, Japón (1999, 5to lugar); Lisboa, Portugal (2001, 5to lugar); Birmingham, Inglaterra (2003, 6to lugar); Budapest, Hungría (2004), donde ganó medalla de bronce con 19,31 metros, y Moscú, Rusia (2006, 6to lugar).
Su año consagratorio fue el 2004, en que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas, Grecia, entre otros importantes lauros. Había participado en la cita olímpica de Atlanta, Estados Unidos (1996); pero, aunque clasificada a la final, había quedado fuera del medallero, con el sexto lugar. Pocas semanas antes de la lid de Atenas había logrado su mejor registro histórico (19,97 metros) en el XI Campeonato Iberoamericano, celebrado en Huelva, España. Esto, y su mencionada medalla de bronce del Campeonato Mundial Bajo Techo de Budapest, le conferían cierto favoritismo en la justa de Atenas, a pesar de la calidad de sus rivales, principalmente las europeas.
El 18 de agosto de 2004, la estelar balista impulsó el implemento en el estadio Partenón –donde se llevaron a cabo los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna en 1896-, hasta los 19 metros y 59 centímetros. Solo fue superada por la rusa Irina Korzhanenko, que realizó el primer disparó por encima de los 21 metros en cuatro años (21, 06 m). Pero con posterioridad la prueba antidopaje arrojó que Korzhanenko había consumido sustancias esteroides (stanozolol) con el objetivo de incrementar sus resultados competitivos. La prueba B ratificó el fallo del anterior examen, por lo que el Comité Olímpico Internacional (COI) retiró a Korzhanenko la medalla de oro, que fue conferida a la ocupante del segundo lugar, Yumileidi Cumbá, cuyo formidable desempeño le mereció ser elegida entre los diez deportistas más destacados de Cuba en el año 2004.
Los terceros Juegos Olímpicos en los que participó la balista cubana fueron los de Beijing (2008), pero ya la veterana de treinta y tres años de edad no estaba en plenitud de facultades. No obstante, formó parte de la delegación de su país a la liza de la capital china, junto a Misleydis González y Mailín Vargas. Cumbá -a diferencia de sus compañeras- no pudo llegar a la final de la especialidad para discutir preseas: logró en la fase de clasificación un discreto 17,60 m con una sola impulsión, pues en las dos restantes cometió foul.
Yumileidi Cumbá sumó a sus lauros dos medallas en Juegos Mundiales Universitarios: la máxima presea en la edición de Beijing (2001), y la de plata en Palma de Mallorca (1999). En Copas del Mundo -eventos que se realizan por equipos, en los que los atletas de Cuba representan a América II-, alcanzó el segundo lugar en Madrid (2002), el tercero en Atenas (2006) y el cuarto en Johannesburgo (1998).
Por sus relevantes y estables resultados en disímiles competencias europeas -clasificatorias para el Gran Premio Mundial-, Cumbá ganó el mérito de clasificar en dos ocasiones: en Monte Carlo, Mónaco (2005),
-con el séptimo lugar-, y en Stuttgart, Alemania (2006), donde rozó el podio de premiaciones al finalizar en cuarto puesto.
Múltiples lesiones la aquejaron en varios momentos de su extensa carrera deportiva, impidiéndole llevar a feliz término sus entrenamientos. Dos meses después de finalizados los Juegos Olímpicos de Beijing, en octubre de 2008, decidió retirarse de las competencias oficiales y de las agotadoras sesiones de preparación.
Le dijo adiós al atletismo junto al destacado vallista corto Anier García, titular en los Juegos Olímpicos de Sydney (2000). Desde entonces, la estelar balista cubana se dedica a entrenar a un grupo de talentosas jóvenes, que reciben sus experiencias en el Estadio Panamericano de La Habana.

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